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Dublín en 3 días: una guía personal para descubrir la ciudad

Descubre Dublín en tres días: calles con historia, pubs y una escapada a Howth, con consejos personales sobre alojamiento, comida y transporte.

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Dublín sabe mostrar su lado más moderno sin perder la historia y el carácter que la hacen especial. Una ciudad de gente amable, pubs llenos de vida e historias que merece la pena conocer con calma.

Tres días te permiten recorrer el centro, acercarte a la historia de Irlanda y escaparte a la costa. Aquí comparto mis recomendaciones sobre dónde alojarte, qué comer y cómo aprovechar tu visita.

Información básica sobre Dublín

  • Moneda: Euro (EUR).
  • Idioma: El inglés se habla de forma generalizada. El irlandés también es lengua oficial y lo verás en los carteles de la ciudad.
  • Clima: Generalmente suave, pero muy cambiante. Los veranos suelen ser frescos y los inviernos fríos, con posibilidad de lluvia durante todo el año. Lleva ropa por capas y una chaqueta impermeable, sea cual sea la época.

Dónde alojarse en Dublín

El alojamiento puede llevarse una buena parte del presupuesto del viaje, así que conviene comparar opciones y reservar con antelación. Encontrarás hostales, pensiones y hoteles, según cómo te guste viajar.

Para estar cerca de los principales lugares de interés, busca por los alrededores de O’Connell Street, Trinity College o Temple Bar. Alojarse en Temple Bar permite tener la vida nocturna a pocos pasos, aunque eso también puede significar ruido. Si prefieres dormir con tranquilidad, revisa bien la ubicación antes de reservar.

Cómo moverse por Dublín

Del aeropuerto al centro

Llegar al centro de Dublín desde el aeropuerto es sencillo. Servicios como Aircoach y Dublin Express conectan el aeropuerto con distintos puntos de la ciudad. Elige el que tenga una parada cerca de tu alojamiento, ya que no todos siguen el mismo recorrido.

Puedes consultar las compañías disponibles y la información sobre las salidas en la web del aeropuerto de Dublín. El taxi es otra opción, especialmente si llevas bastante equipaje o viajas en grupo.

Recorrer la ciudad

Visita a DublínFoto de Erik GlauberPara visitar la mayoría de los lugares de interés del centro, solo necesitarás tus dos piernas. Además, caminar permite disfrutar de las calles que hay entre una visita y la siguiente.

Para los trayectos más largos, Dublín cuenta con autobuses, el tranvía Luas y el tren de cercanías DART. Este último resulta especialmente útil para las excursiones por la costa, incluida Howth.

Si vas a utilizar el transporte público con frecuencia, consulta las opciones de la Leap Card y la Leap Visitor Card. La tarjeta para visitantes permite viajar en varios servicios de transporte urbano durante un periodo determinado, pero los autocares privados del aeropuerto tienen billetes independientes. Puedes consultar la guía para visitantes de Transport for Ireland para elegir lo que mejor se adapte a tu viaje.

Qué comer y beber en Dublín

La patata ocupa un lugar importante en la cocina irlandesa, pero hay mucho más por descubrir: guisos contundentes, buen pan y pescado y marisco que merece la pena probar.

Empezaremos el día con el famoso desayuno irlandés. Es un plato generoso que suele incluir huevos, beicon, salchichas, black pudding o white pudding y pan o tostadas. Según el lugar, también puede llevar alubias, tomate o champiñones. Desde luego, no te quedarás con hambre.

Para la comida y la cena, estos son algunos de los platos tradicionales que puedes buscar:

  • Irish stew: Un guiso reconfortante que tradicionalmente se prepara con cordero o carnero, patatas y cebolla.
  • Boxty: Una tortita tradicional de patata, con distintas versiones y acompañamientos según dónde la pruebes.
  • Dublin coddle: Un plato asociado a la ciudad, elaborado con salchichas, beicon, patatas y cebolla.
  • Soda bread: Pan preparado con bicarbonato en lugar de levadura, que suele servirse con mantequilla o como acompañamiento.
  • Colcannon: Puré de patatas con mantequilla y col o col rizada.

Uno de los lugares que recomiendo para probar comida tradicional irlandesa es The Hairy Lemon, en Stephen Street Lower. Para comer boxty, puedes acercarte a Gallagher’s Boxty House, en Temple Bar.

Para los amantes de la carne, mi recomendación es The Lotts Café Bar, en Liffey Street Lower. Consulta la carta antes de ir, ya que los platos y las opciones del menú pueden cambiar.

Si te gusta la cerveza, Dublín es un buen lugar para descubrir algunas de las favoritas del país, empezando por Guinness. Siempre ha sido mi preferida y, para mí, una pinta servida en Irlanda sabe diferente a las que he probado en otros lugares. Tendrás que comprobarlo por ti mismo.

También puedes buscar Smithwick’s, una cerveza roja irlandesa, y Kilkenny, una ale irlandesa de textura cremosa, según lo que sirvan en el pub.

Algunas curiosidades sobre la ciudad

  • El nombre de Dublín procede del irlandés “Dubh Linn”, que significa “estanque negro”. Este se encontraba cerca de los actuales jardines del castillo, en una zona vinculada al asentamiento vikingo.
  • Se dice que en Dublín puedes vivir las cuatro estaciones en un solo día. Después de unos cuantos cambios repentinos entre sol y lluvia, entenderás el motivo.
  • El arpa de Guinness y el arpa oficial del Estado irlandés miran en direcciones opuestas. Compara una pinta con una moneda de euro irlandesa para ver la diferencia.
  • Arthur Guinness firmó en 1759 un contrato de arrendamiento de 9.000 años para la cervecería de St James’s Gate. Está claro que confiaba en el futuro de su negocio.
  • La iglesia de Whitefriar Street conserva reliquias asociadas a san Valentín; decir simplemente que está enterrado allí no cuenta toda la historia.
  • La idea de Guinness World Records surgió a raíz de una discusión en la que participó Sir Hugh Beaver, director de la cervecería, sobre cuál era el ave de caza más rápida de Europa. Un libro para resolver discusiones parecía una idea bastante apropiada para una cervecería.

Consejos prácticos para tu visita

  • Ten cuidado al cruzar la calle. En Irlanda se conduce por la izquierda. Mira hacia ambos lados, especialmente si estás acostumbrado al sistema contrario.
  • No dejes la visita al pub para demasiado tarde. Ir a primera hora de la tarde-noche te permite disfrutar del ambiente y encontrar sitio. Los horarios de cierre y de música en directo varían según el local.
  • Lleva un adaptador adecuado. Irlanda utiliza enchufes de tipo G, con tres clavijas rectangulares.
  • Comprueba cómo pagar antes de subir al autobús. Una Leap Card puede facilitar los trayectos urbanos. Si vas a pagar en efectivo, consulta las condiciones de la compañía y no cuentes con que puedan darte cambio.
  • Reserva con antelación las visitas más populares. Conviene organizar el itinerario teniendo en cuenta la visita a Kilmainham Gaol. Consulta las webs oficiales para comprobar la disponibilidad y las condiciones de acceso.
  • Lleva calzado cómodo. En este recorrido caminarás bastante, tanto por las calles de la ciudad como por senderos junto al mar.

Día 1: descubrir el centro de Dublín

O’Connell Street

Empieza por O’Connell Street, una de las principales avenidas de Dublín. Se extiende hacia el norte desde O’Connell Bridge, sobre el río Liffey, hasta Parnell Street.

Aquí encontrarás varios monumentos importantes, entre ellos la estatua de Daniel O’Connell, el líder político del siglo XIX que dio nombre a la calle.

También está The Spire, un monumento de forma afilada que se eleva 120 metros sobre la avenida. Ponte a su lado y mira hacia arriba: parece que no se acaba nunca.

Otra parada importante es la Oficina General de Correos, conocida como GPO. Fue el cuartel general de los líderes del Alzamiento de Pascua de 1916 y sigue estrechamente vinculada a la lucha por la independencia de Irlanda.

Ha’penny Bridge

Acércate al Liffey y cruza el Ha’penny Bridge, uno de los lugares más reconocibles de Dublín.

Este puente peatonal se construyó en 1816 y originalmente se llamaba Wellington Bridge. Su nombre más conocido procede del peaje de medio penique que antiguamente había que pagar para cruzarlo.

Es un buen lugar para detenerse un momento, mirar el río y continuar después hacia Temple Bar.

Temple Bar

Temple Bar es el barrio más famoso de Dublín para salir de noche, con calles adoquinadas, pubs animados y música que se escucha desde las puertas.

Recórrelo durante el día para conocer el barrio y vuelve por la tarde-noche si te apetece tomar una pinta y escuchar música en directo. Puede estar bastante concurrido, pero eso también forma parte de su ambiente.

Te recomiendo también salir de las calles más transitadas. Temple Bar es un buen punto de partida, pero solo representa una parte de los pubs de Dublín.

Castillo de Dublín

El castillo de Dublín se encuentra en un lugar con orígenes vikingos. Con el paso de los siglos, pasó de ser una fortaleza medieval a convertirse en la sede de la administración inglesa y, posteriormente, británica en Irlanda, función que mantuvo hasta 1922.

La visita ayuda a entender la historia de la ciudad, desde sus primeros asentamientos hasta los acontecimientos que dieron forma a la Irlanda moderna.

El castillo sigue utilizándose para actos oficiales, por lo que el acceso puede cambiar. Consulta la información oficial para visitantes antes de organizar tu visita.

Ubicación: Junto a Dame Street.

Estatua de Molly Malone

Estatua de Molly MaloneContinúa hasta Suffolk Street para conocer a Molly Malone, uno de los personajes más populares de Dublín.

Es la joven vendedora de pescado de la canción que suele considerarse el himno no oficial de la ciudad. Recorre las calles empujando su carro y pregonando: “Cockles and mussels, alive, alive, oh!”, es decir, berberechos y mejillones vivos.

La canción cuenta que murió de fiebre. Con el tiempo han surgido distintas historias sobre ella, pero no hay pruebas concluyentes de que la Molly de la canción fuera una persona real. Su estatua, sin embargo, ya forma parte de la identidad de Dublín.

Trinity College y el Libro de Kells

Termina el día en Trinity College, fundado en 1592 por la reina Isabel I. Su campus se encuentra en pleno centro de Dublín.

Trinity College y el Libro de KellsSu gran tesoro es el Libro de Kells, un manuscrito medieval con una decoración minuciosa que contiene los cuatro evangelios en latín. Impresiona pensar en la paciencia y la habilidad necesarias para crear cada página.

Otro de sus grandes atractivos es la Long Room de la Antigua Biblioteca, conocida por su techo alto y sus largas filas de estanterías de madera. Los trabajos de conservación pueden afectar a las exposiciones y al recorrido, así que comprueba qué incluye la visita en lugar de guiarte únicamente por fotografías antiguas.

Puedes reservar y consultar las condiciones de acceso en la web oficial de la visita al Libro de Kells.

Ubicación: Trinity College, College Green.

Día 2: historia de Irlanda y Guinness

Este día te lleva más hacia el oeste de la ciudad, así que deja tiempo para desplazarte entre las visitas. Si tienes una reserva para Kilmainham Gaol, utiliza ese horario como punto de partida para organizar el resto del día.

Kilmainham Gaol

Kilmainham Gaol es una antigua prisión, hoy convertida en museo, que ocupa un lugar importante en la historia de Irlanda.

Aquí estuvieron encarceladas muchas personas que participaron en la lucha por la independencia, y dentro de sus muros fueron ejecutados varios líderes del Alzamiento de Pascua de 1916.

Su historia va más allá de los presos políticos. También hubo hombres, mujeres y niños encarcelados, y la visita permite acercarse a las condiciones en las que vivían.

Es una de las visitas para las que yo reservaría tiempo si quieres conocer el país más allá de sus monumentos y pubs. Organiza tu visita a través de la web oficial del museo de Kilmainham Gaol.

Ubicación: Inchicore Road, Kilmainham.

Guinness Storehouse

Guinness StorehouseLa Guinness Storehouse es una visita que no me perdería en Dublín, especialmente si tienes curiosidad por conocer la historia de esta famosa cerveza negra.

Las exposiciones recorren sus ingredientes, el proceso de elaboración y la publicidad de la marca, junto con la historia de Arthur Guinness y St James’s Gate. Agua, cebada, lúpulo y levadura parecen ingredientes sencillos, pero hay bastante que descubrir sobre cómo se convierten en Guinness.

A mí me gusta especialmente la parte dedicada a la publicidad: los carteles, personajes y símbolos que ayudaron a que la marca fuera reconocible en todo el mundo.

Otro de los grandes atractivos es el Gravity Bar, con vistas sobre Dublín. Consulta la web oficial de Guinness Storehouse para conocer las experiencias disponibles y lo que incluye la entrada que elijas, ya que opciones como aprender a servir una pinta pueden variar.

Ubicación: St James’s Gate.

Catedral de San Patricio

La catedral de San Patricio está dedicada al patrón de Irlanda y es la más grande del país.

Según la tradición, san Patricio utilizó un pozo cercano para bautizar a quienes se convertían al cristianismo. La catedral conecta esa historia con siglos de vida religiosa y cultural de Dublín.

Recorre el interior con calma y aprovecha después para descansar un rato en el parque contiguo. Como sigue siendo un lugar de culto, consulta la web oficial de la catedral para comprobar las condiciones de visita durante celebraciones y eventos.

Ubicación: St Patrick’s Close.

Día 3: una escapada a la costa de Howth

Howth

Después de dos días en la ciudad, Howth ofrece un cambio de ritmo que se agradece. Este pueblo pesquero de la costa tiene puerto, restaurantes de pescado y marisco, y rutas para caminar con vistas al mar.

Cómo llegar a HowthEmpieza dando un paseo por el puerto y el muelle oeste, conocido como West Pier. Quizá veas focas en el agua, aunque los encuentros con animales nunca están garantizados. Si aparecen, disfruta observándolas desde cierta distancia y no les des de comer.

Si el tiempo acompaña, sigue alguna de las rutas señalizadas junto a los acantilados. Elige un recorrido adecuado para tu forma física y las condiciones del día: algunos tramos son irregulares y están expuestos al viento, por lo que conviene llevar calzado con buen agarre y una prenda impermeable.

Si prefieres una visita más tranquila, quédate por el pueblo y el puerto. Si te interesa la historia del transporte, puedes informarte sobre el National Transport Museum y comprobar sus condiciones de visita antes de acercarte.

Después, busca un lugar donde comer pescado o marisco junto al mar. Para mí, es una buena forma de terminar unos días en Dublín.

Cómo llegar a Howth

Toma un DART en dirección norte cuyo destino sea Howth desde una estación del centro, como Connolly, Tara Street o Pearse. Comprueba el destino antes de subir, porque no todos los trenes que van hacia el norte llegan a Howth.

La estación está cerca del pueblo y del puerto, así que es una excursión fácil de hacer por tu cuenta. Consulta los horarios de vuelta antes de empezar una caminata larga y deja suficiente margen de luz para disfrutar de la costa sin prisas.

Puedes consultar los trayectos en Irish Rail y la información sobre los senderos en la guía de Howth de Visit Dublin.


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